La experiencia
Adentro de la montaña verde
San Pablo de Borbur se conoce como el municipio esmeralda de Colombia. Durante décadas fue un lugar del que se hablaba con miedo; hoy sus mineros y sus veredas reciben viajeros y cuentan su propia historia.
El plan empieza en las minas de Coscuez: charla técnica, casco y entrada a un socavón de 300 a 500 metros de profundidad. Allá se ve el proceso real de extracción, se usan las herramientas y se lava tierra. Si salen piedras pequeñas, normalmente el viajero las conserva de recuerdo.
¿Es seguro entrar a una mina de esmeraldas?
Se visitan cortes tecnificados, con plantas de energía y extractores de ventilación, y con guías de la zona. El plan incluye una póliza de aventura. Eso sí, adentro hace calor: la temperatura arranca en unos 26 °C y puede subir a 40 o 50 °C mientras se avanza. Si sufre de claustrofobia, avísenos: hay socavones menos profundos y actividades por fuera.
Mucho más que minas
El segundo día es de aventura en el Cañón de los Guácharos: 5 horas de caminata de nivel intermedio con aves, cascadas y cuevas. El tercero se camina hacia los cerros de Fura y Tena, el lugar sagrado de los muzos, y se termina con un baño en los Charcos de Fausta.
Turismo que deja algo en la región
La región pasó de vivir solo de la mina a sumar cacao, café y turismo. Este plan se hace con guías y familias locales, y en la plazoleta de la esmeralda se conoce de primera mano cómo se compra y se vende una piedra.


